Quiero darles una rápida pasada por algunos de los aspectos esenciales de mi vida previo la creación de este blog, de manera que puedan hacerse una idea de quien esto escribe. Mi nombre es Alberto, hijo único de Sarita la dueña y operaria utility de Mini Peluqueria Sarita, lugar emblemático dentro de la Urbanización La Carlota de Caracas- Venezuela, dónde unos meses después de traerme al mundo, decidió comenzar una manera digna de mantenerme y colaborar con la casa materna, regentada sabiamente por la Abuela Carmen (quién descansa en paz desde hace muchos años y que es una referencia obligada para mi, aún en mi vida adulta) y que hizo de mamá sustituta, en triunvirato con mi Tía Alicia, quien a pesar de los fuertes dolores que la aquejan por la artritis que la ha estigmatizado desde muy pequeña, sigue conmigo y con los míos, vivita y coleando.
Mi mamá y mi familia siempre se esmeraron en darme amor, mucho amor. Crecí como uno más y no como muchos de ustedes pensarían: un mocoso consentido por ser el hijo único. Mi cuna era compartida con mi primo Rogelio, igual mis juguetes; de esta forma los primos varones fueron los mejores hermanos que pude pedir en mis primeros años. Nunca estuve solo.
Desde siempre, mi mamá se encargo de hacerme un chico sensible y culto, metiéndome en cuanta actividad existía después de clases: natación, clases de expresión corporal, pintura, música (8 años de violín, más teoria y solfeo y canto coral)
Estudié en el Colegio Colina de los Ruíces toda la primaria; en el Colegio Macaracuay (o como llamábamos mis compañeros de clase y yo, Máscaroquehay) la secundaria, con mención en Ciencias; y en la Universidad Central de Venezuela, casa de estudios soñada como algo inalcanzable por mi promedio en secundaria, la carrera de Derecho, con el resultado de Título de Abogado; y finalmente con un título por llegar de Especialista en Derechos Humanos con excelente promedio, con el cual no sé sinceramente que haré después de haber luchado tanto tiempo por él.
Después de una carrera sacrificada como emprendedor siendo aún estudiante universitario, con mi primera empresa de eventos- GAME, Gerencia Adecuada para Mejores Eventos; aprendí el valor de arriesgarse y soñar a veces con cosas que no son del todo factibles, pero que pueden llegar a ser posibles. Recibí golpes por todas partes, al igual que satisfacciones y pequeños triunfos que para mi fueron majestuosos, y que años más tarde forman parte de quien soy personal y profesionalmente.
Trabajé durante 8 años en la Defensoría del Pueblo, logrando esquemáticamente los cargos de
Asistente al Defensor
Defensor I
Defensor II
Defensor III
Director General de Promoción y Divulgación (encargado en dos ocasiones)
Cómo ven, mi vida hasta este punto del pequeño escrito de introducción, había sido muy organizada, dentro de unos márgenes de comodidad y seguridad, establecidos por quienes fueron mis jefes, mis compañeros de trabajo, las rutinas, las cargas y las mayores responsabilidades que asumí, sin el reconocimiento o el estimulo para seguir creciendo…
Entonces sentí la necesidad de dejar de quejarme por las cosas con las cuáles no era feliz, avanzar en una dirección distinta, reinventarme, aprovechar mis actuales capacidades, dedicarme a las cosas que me hacen bien aunque otros las mofen por no comprenderlas, en los mejores momentos que se presentan para hacerlo: Cuando lo sueñas, cuando lo consideras, cuando lo quieres, cuando lo puedes, cuando te decides y cuando lo haces y te arriesgas, el cual defino como el mejor de todos.
Así llegamos al primer momento inspirado (y espero que inspirador) que da inicio a mi primer blog
Bienvenidas y Bienvenidos!
Mi mamá y mi familia siempre se esmeraron en darme amor, mucho amor. Crecí como uno más y no como muchos de ustedes pensarían: un mocoso consentido por ser el hijo único. Mi cuna era compartida con mi primo Rogelio, igual mis juguetes; de esta forma los primos varones fueron los mejores hermanos que pude pedir en mis primeros años. Nunca estuve solo.
Desde siempre, mi mamá se encargo de hacerme un chico sensible y culto, metiéndome en cuanta actividad existía después de clases: natación, clases de expresión corporal, pintura, música (8 años de violín, más teoria y solfeo y canto coral)
Estudié en el Colegio Colina de los Ruíces toda la primaria; en el Colegio Macaracuay (o como llamábamos mis compañeros de clase y yo, Máscaroquehay) la secundaria, con mención en Ciencias; y en la Universidad Central de Venezuela, casa de estudios soñada como algo inalcanzable por mi promedio en secundaria, la carrera de Derecho, con el resultado de Título de Abogado; y finalmente con un título por llegar de Especialista en Derechos Humanos con excelente promedio, con el cual no sé sinceramente que haré después de haber luchado tanto tiempo por él.
Después de una carrera sacrificada como emprendedor siendo aún estudiante universitario, con mi primera empresa de eventos- GAME, Gerencia Adecuada para Mejores Eventos; aprendí el valor de arriesgarse y soñar a veces con cosas que no son del todo factibles, pero que pueden llegar a ser posibles. Recibí golpes por todas partes, al igual que satisfacciones y pequeños triunfos que para mi fueron majestuosos, y que años más tarde forman parte de quien soy personal y profesionalmente.
Trabajé durante 8 años en la Defensoría del Pueblo, logrando esquemáticamente los cargos de
Asistente al Defensor
Defensor I
Defensor II
Defensor III
Director General de Promoción y Divulgación (encargado en dos ocasiones)
Cómo ven, mi vida hasta este punto del pequeño escrito de introducción, había sido muy organizada, dentro de unos márgenes de comodidad y seguridad, establecidos por quienes fueron mis jefes, mis compañeros de trabajo, las rutinas, las cargas y las mayores responsabilidades que asumí, sin el reconocimiento o el estimulo para seguir creciendo…
Entonces sentí la necesidad de dejar de quejarme por las cosas con las cuáles no era feliz, avanzar en una dirección distinta, reinventarme, aprovechar mis actuales capacidades, dedicarme a las cosas que me hacen bien aunque otros las mofen por no comprenderlas, en los mejores momentos que se presentan para hacerlo: Cuando lo sueñas, cuando lo consideras, cuando lo quieres, cuando lo puedes, cuando te decides y cuando lo haces y te arriesgas, el cual defino como el mejor de todos.
Así llegamos al primer momento inspirado (y espero que inspirador) que da inicio a mi primer blog
Bienvenidas y Bienvenidos!

No hay comentarios:
Publicar un comentario